Comenzamos la travesía con mucho espíritu, pero nos dimos cuenta que realmente es muy demandante.
El guía Anderson fue de mucha ayuda en el camino. Mi amiga ana y yo no pensamos que ibamos a encontrar dificultades tan importantes como la escada de ferro, el cavalinho y la exigencia de muchas horas de caminata.
Valió la pena, las vistas fueron geniales, pero nosotras no pudimos acampar en sino,porque las fuerzas nos dieron para llegar al valle de las antas. Creo que es mejor hacer la travesía en màs de 3 dìas para poder visitar las trillas accesorias como portales de hèrcules y cach. velo de novia.
La comida genial, meollos a la noche parecìan un manjar. muchas barras de cereal (caseras).De todas formas llegamos al fin de la travesìa con lluvia al final del 3er día.!!!!!
Finalizar la travesìa fue otra historia, pensabamos que la porterìa se cerraba a las 22 hs, y mi amiga terminò con dos bastones, sòlo pensando en tomar un taxi o ir al hospital para que le dieran un calmante. Genial fue contactarnos con el albergue de Teresopolis, nos vinieron a buscar en auto (rs.15) nos llevaron a comprar pizza y luego de un baño caliente aquello era el paraìso. De Teresopolis tomamos un bus a la mañana para Friburgo y de allì a Rìo de las Ostras. El camino me pareciò maravilloso y sin duda lumiar serà nuestro pròximo destino, ya que en el bus conocimos al dueño del jungle beach lodge un americano que llevaba a una australiana que no hablaba portugués para que tomase un bus a Rìo para luego volver a Buzios. Aquello era loquìsimo, como nos gusta hablar inglès nos ofrecimos para acompañar a Donna a Buzzios, fue asì que Anthony nos dejò al precio del albergue una casa fantàstica con piscina. Donna resultò una chica genial y pasamos 3 dìas paseando las tres por Buzios. Como lo mìo es nadar, yo me levantaba a las 6 y pegaba una van para Acedas y nadaba por 1 hora, increìble la cantidad de peces.
Nosotras ya casi recorrimos toda isla grande a pie, mamanguà y joatinga (sin guìa y sin rumbo), pero para nadar Praia das Conchas y Aceda tambièn son excelentes.
Realmente si uno sale de los lugares turìsticos, en el Estado de Río existen rincones realmente màgicos. Alguien por ahì escribiò que nosotros no hacemos el viaje, el viaje nos lleva. Es verdad, para mí viajar es una especie de peregrinaciòn, buscando lugares y personas que viven sin TV. Recomiendo la isla grande, (aventureiro) y aquì en esta zona me fascinò Cabo Frìo, hablar con los pescadores de la Playa das Conchas a las 6 de la mañana cuando los turistas no han llegado es toda una experiencia.
Comenzamos la travesía con mucho espíritu, pero nos dimos cuenta que realmente es muy demandante.
El guía Anderson fue de mucha ayuda en el camino. Mi amiga ana y yo no pensamos que ibamos a encontrar dificultades tan importantes como la escada de ferro, el cavalinho y la exigencia de muchas horas de caminata.
Valió la pena, las vistas fueron geniales, pero nosotras no pudimos acampar en sino,porque las fuerzas nos dieron para llegar al valle de las antas. Creo que es mejor hacer la travesía en màs de 3 dìas para poder visitar las trillas accesorias como portales de hèrcules y cach. velo de novia.
La comida genial, meollos a la noche parecìan un manjar. muchas barras de cereal (caseras).De todas formas llegamos al fin de la travesìa con lluvia al final del 3er día.!!!!!
Finalizar la travesìa fue otra historia, pensabamos que la porterìa se cerraba a las 22 hs, y mi amiga terminò con dos bastones, sòlo pensando en tomar un taxi o ir al hospital para que le dieran un calmante. Genial fue contactarnos con el albergue de Teresopolis, nos vinieron a buscar en auto (rs.15) nos llevaron a comprar pizza y luego de un baño caliente aquello era el paraìso. De Teresopolis tomamos un bus a la mañana para Friburgo y de allì a Rìo de las Ostras. El camino me pareciò maravilloso y sin duda lumiar serà nuestro pròximo destino, ya que en el bus conocimos al dueño del jungle beach lodge un americano que llevaba a una australiana que no hablaba portugués para que tomase un bus a Rìo para luego volver a Buzios. Aquello era loquìsimo, como nos gusta hablar inglès nos ofrecimos para acompañar a Donna a Buzzios, fue asì que Anthony nos dejò al precio del albergue una casa fantàstica con piscina. Donna resultò una chica genial y pasamos 3 dìas paseando las tres por Buzios. Como lo mìo es nadar, yo me levantaba a las 6 y pegaba una van para Acedas y nadaba por 1 hora, increìble la cantidad de peces.
Nosotras ya casi recorrimos toda isla grande a pie, mamanguà y joatinga (sin guìa y sin rumbo), pero para nadar Praia das Conchas y Aceda tambièn son excelentes.
Realmente si uno sale de los lugares turìsticos, en el Estado de Río existen rincones realmente màgicos. Alguien por ahì escribiò que nosotros no hacemos el viaje, el viaje nos lleva. Es verdad, para mí viajar es una especie de peregrinaciòn, buscando lugares y personas que viven sin TV. Recomiendo la isla grande, (aventureiro) y aquì en esta zona me fascinò Cabo Frìo, hablar con los pescadores de la Playa das Conchas a las 6 de la mañana cuando los turistas no han llegado es toda una experiencia.
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